Simpaticomiméticos: agonistas directos
23,525visualizaciones
Simpaticomiméticos: agonistas directos
Medicamentos para el sistema nervioso autónomo
Medicamentos para el sistema nervioso autónomo
Transcripción
Revisores de contenido
Los agonistas alfa y los agonistas beta son dos tipos de fármacos adrenérgicos que estimulan sus respectivos receptores e imitan el efecto de las catecolaminas endógenas, como la noradrenalina y la adrenalina.
El sistema nervioso se divide en sistema nervioso central y sistema nervioso periférico.
El sistema nervioso periférico puede dividirse adicionalmente en el sistema nervioso somático, que controla el movimiento voluntario de los músculos esqueléticos, y el sistema nervioso autónomo, que controla el movimiento involuntario de los músculos lisos y las glándulas de los órganos; este sistema se divide a su vez en los sistemas nerviosos simpático y parasimpático.
El sistema nervioso autónomo está formado por un relé que incluye dos neuronas.
A continuación nos centraremos en el sistema nervioso simpático.
Las señales del sistema nervioso autónomo comienzan en el hipotálamo, en la base del cerebro.
Las neuronas hipotalámicas disponen de axones muy largos que llevan las señales hasta los núcleos de la médula espinal torácica y lumbar, donde forman sinapsis con los cuerpos celulares de las neuronas preganglionares.
A partir de ahí, la señal se desplaza desde las neuronas preganglionares por su axón relativamente corto, sale de la médula espinal y llega al cercano ganglio simpático, que está formado por muchos cuerpos celulares de neuronas posganglionares.
Las neuronas posganglionares también se llaman adrenérgicas porque liberan el neurotransmisor noradrenalina, conocido igualmente por noradrenalina; y en mucho menor grado, adrenalina.
Estas dos catecolaminas activan los receptores adrenérgicos en numerosos órganos diferentes, lo que permite que el sistema nervioso simpático desencadene la respuesta de lucha o huida que aumenta la frecuencia cardíaca y la presión arterial, a la vez que ralentiza la digestión.
Esta respuesta eleva al máximo el flujo sanguíneo a los músculos y al cerebro, y puede ayudar a la persona a huir de una amenaza o a hacerle frente, y de ahí el nombre de respuesta de lucha o huida.
Existen dos grupos principales de receptores adrenérgicos: los receptores alfa y los receptores beta.
Hay dos tipos de receptores alfa: alfa-1 y alfa-2.
Los receptores adrenérgicos alfa-1 se localizan principalmente en las paredes de los vasos sanguíneos y, cuando se estimulan, provocan una vasoconstricción, con lo que disminuye el flujo sanguíneo a los tejidos.
En los ojos, los receptores adrenérgicos alfa-1 también desencadenan la midriasis o dilatación de la pupila.
En la vejiga, provocan la constricción del esfínter y la retención urinaria, o sea, la contención de la orina dentro de la vejiga.
Además, en los hombres, promueven la eyaculación.
Por su parte, los receptores adrenérgicos alfa-2 se encuentran principalmente en la neurona presináptica.
Así, cuando se estimula una terminación nerviosa presináptica para que libere noradrenalina en la hendidura sináptica, parte de esa noradrenalina invierte su camino y se une a los receptores alfa-2 de la membrana presináptica.
De esta forma se inhibe la liberación posterior de noradrenalina y se activa un mecanismo de control de retroalimentación negativa.
Por otro lado, los receptores beta tienen dos subtipos principales: beta-1 (β1) y beta-2 (β2).
Los receptores adrenérgicos beta-1 se localizan principalmente en el corazón, donde aumentan la frecuencia cardíaca y la contractilidad, lo que ayuda a bombear más sangre.
Estos receptores beta-1 también se encuentran en el riñón, donde estimulan un tipo de células muy especiales, llamadas yuxtaglomerulares, para que liberen renina.
La renina forma parte del sistema renina-angiotensina-aldosterona, que aumenta la retención de sodio y agua por los riñones y contribuye a aumentar la presión arterial.
En cuanto a los receptores adrenérgicos beta-2, se encuentran en las células musculares lisas de las paredes de los vasos sanguíneos que irrigan los músculos esqueléticos y el cerebro, lo que provoca una vasodilatación y un aumento del flujo sanguíneo a estos tejidos.
En los pulmones, los receptores adrenérgicos beta-2 provocan una broncodilatación, con lo que aumenta el aporte de oxígeno a las células.
En el tubo digestivo, disminuyen la motilidad y ralentizan la digestión.
En los ojos, actúan sobre el cuerpo ciliar para promover la secreción de humor acuoso, que proporciona apoyo y ayuda a mantener la forma del ojo.
En el hígado hacen que se libere más glucosa en la sangre; y en los islotes pancreáticos de Langerhans promueven la liberación de glucagón que, de nuevo, ayuda a aumentar las concentraciones de glucosa en sangre.
Por último, los receptores beta-2 estimulan una enzima que se encuentra en la superficie de las células que recubren las paredes de los capilares, denominada lipoproteína lipasa, encargada de descomponer los triglicéridos en ácidos grasos libres y colesterol.
Los fármacos que estimulan los receptores adrenérgicos se denominan simpaticomiméticos o agonistas simpaticomiméticos.
Se subdividen en tres categorías principales según su mecanismo de acción: agonistas de acción directa, que activan directamente los receptores adrenérgicos para producir el efecto deseado; agonistas de acción indirecta como las anfetaminas y la cocaína, que aumentan la liberación de catecolaminas endógenas y potencian su efecto; y agonistas de acción mixta como la efedrina, que utilizan ambos mecanismos.
Vamos a centrarnos solo en los agonistas de acción directa, que se subdividen en tres grupos principales: agonistas alfa; agonistas beta; y catecolaminas y dobutamina.
Los agonistas alfa se subdividen en dos grupos propios: agonistas alfa-1 y agonistas alfa-2.
Los agonistas alfa-1, como su nombre indica, activan los receptores adrenérgicos alfa-1 e incluyen la fenilefrina y la midodrina.
Al activar los receptores alfa-1, la fenilefrina provoca una vasoconstricción sistémica y aumenta la presión arterial, por lo que se utiliza para tratar la hipotensión.
Pero, cuando la presión arterial aumenta, el cuerpo lo compensa bajando la frecuencia cardíaca, lo que lleva a una bradicardia compensatoria, que es una frecuencia cardíaca más lenta de lo normal.
Además de la hipotensión, la fenilefrina también puede utilizarse como aerosol nasal y descongestionante en el tratamiento de la rinitis, ya que provoca la vasoconstricción de los vasos sanguíneos nasales de la submucosa.
También puede utilizarse de forma tópica en intervenciones oftalmológicas para provocar midriasis.
Los efectos secundarios más frecuentes de la fenilefrina son la hipertensión, los accidentes cerebrovasculares y el infarto de miocardio.
Por otra parte, la midodrina se utiliza principalmente para tratar la disfunción autónoma y la hipotensión ortostática, que es un trastorno en el que la presión arterial disminuye de forma significativa cuando una persona se levanta demasiado deprisa.
El efecto secundario más frecuente de este fármaco es la hipertensión supina, que es un trastorno en el que la presión arterial aumenta cuando una persona está acostada boca arriba.
Pasemos a los agonistas alfa-2, como la clonidina.
Cuando se administra por vía oral, la clonidina estimula los receptores adrenérgicos alfa-2 en las neuronas presinápticas del SNC.
Esto disminuye la liberación de noradrenalina en las neuronas simpáticas, lo que reduce la presión arterial.
En el cerebro, también disminuye la liberación de noradrenalina, lo que lo hace útil para tratar el TDAH.
Pasemos a los agonistas beta, que se dividen en dos grupos principales: agonistas beta no selectivos y agonistas beta-2 selectivos.
Los agonistas beta no selectivos actúan sobre los receptores adrenérgicos beta-1 y beta-2 y el prototipo de este grupo es el isoproterenol o isoprenalina.
Aspectos destacados
en inglés
Sympathomimetics are drugs that act on the sympathetic nervous system to produce their effects. They include classes of drugs like alpha agonists and beta-agonists. Both alpha agonists and beta-agonists bind to receptors in the body and activate them.
Alpha agonists activate alpha receptors, which are found primarily in the smooth muscles of the blood vessels and lungs. Alpha agonists are divided into alpha-1 agonists, like phenylephrine and midodrine; and alpha-2 agonists, like clonidine. Phenylephrine is used to treat hypotension, but it can also be used as a decongestant to treat rhinitis, or as a topical agent to cause mydriasis. Midodrine is used to treat orthostatic hypotension; while intravenous and nasal administration of clonidine causes vasoconstriction.
On the other hand, beta-agonists activate beta receptors, which are found in the heart, lungs, and other organs. Beta-agonists are subdivided into non-selective beta agonists like isoproterenol; and selective beta-2 agonists, like albuterol, salmeterol, and terbutaline. Isoprenaline is used to stimulate the heart in individuals with bradycardia or heart block, while albuterol, salmeterol, and terbutaline are used in the treatment of asthma, chronic obstructive pulmonary disease, and hyperkalemia.
Fuentes
- "Katzung & Trevor's Pharmacology Examination and Board Review,12th Edition" McGraw-Hill Education / Medical (2018)
- "Rang and Dale's Pharmacology" Elsevier (2019)
- "Goodman and Gilman's The Pharmacological Basis of Therapeutics, 13th Edition" McGraw-Hill Education / Medical (2017)
- "Midodrine" Drugs & Aging (1998)
- "Conservative Treatment of Chronic Heart Block" BMJ (1969)
- "Mechanism of action of agents used in attention-deficit/hyperactivity disorder" J Clin Psychiatry (2006)
- "Pharmacological treatment of COPD – New evidence" Pulmonology (2019)
- "Nebulized Terbutaline and Ipratropium Bromide Versus Terbutaline Alone in Acute Exacerbation of Chronic Obstructive Pulmonary Disease Requiring Noninvasive Ventilation: A Randomized Double‐blind Controlled Trial" Academic Emergency Medicine (2018)
- "Terbutaline versus salbutamol for suppression of preterm labor: a randomized clinical trial" Ann Saudi Med (2010)