Normas de atención a los pacientes con COVID-19

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Se han realizado importantes avances en la atención a los pacientes con COVID-19 y las recomendaciones de tratamiento siguen evolucionando.

En este vídeo presentamos las directrices y recomendaciones actuales del grupo de Directrices de Tratamiento de la COVID-19 del Instituto Nacional de Salud de EE.

UU., o NIH, a partir de enero de 2021.

El tratamiento de una persona depende en gran medida del estado de salud del paciente, así como de los recursos de que disponga el equipo sanitario, por lo que los profesionales de la salud deben seguir las políticas locales y utilizar su criterio clínico en cada caso.

A los pacientes con síntomas leves de COVID-19 se les debe aconsejar que traten la enfermedad como cualquier otro resfriado fuerte.

Los pacientes deben descansar, beber líquidos y pueden tomar medicamentos de venta libre para controlar síntomas como la fiebre y la congestión.

El personal sanitario debe animar a los pacientes a aislarse, incluso a aislarse dentro de una parte específica de su casa para evitar el contacto con otros residentes del hogar.

En noviembre de 2020, la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.

UU.

o FDA, emitió una Autorización de Uso de Emergencia para permitir que el bamlanivimab o el casirivimab más el imdevimab se administren a pacientes ambulatorios con alto riesgo de infección grave, como las personas con cáncer, diabetes tipo 2 y afecciones cardíacas preexistentes como la insuficiencia cardíaca.

El bamlanivimab y el casirivimab más el imdevimab son anticuerpos monoclonales fabricados en laboratorio y diseñados para combatir la COVID-19 impidiendo que el virus entre en las células hospedadoras.

Hasta la fecha, el grupo de expertos del NIH no tiene suficiente información para hacer una recomendación a favor o en contra del uso de estos fármacos para los pacientes de COVID-19 con síntomas leves, y estos fármacos solo se pueden administrar a través de la autorización de uso de emergencia o como parte de un ensayo clínico.

El suministro de medicamentos también puede ser limitado dependiendo de la ubicación del proveedor y la administración debe ser prioritaria para aquellos con mayor riesgo.

El bamlanivimab y el casirivimab más el imdevimab no se recomiendan para los pacientes que están hospitalizados, ya que los estudios han sugerido que esto podría causar daños.

Los pacientes que requieran hospitalización por infección por COVID-19, pero que no necesiten administración de oxígeno, deben recibir principalmente un tratamiento sintomático, centrado en la reducción de los síntomas y la promoción del bienestar.

Los profesionales sanitarios también deben considerar la posibilidad de solicitar permiso para inscribir a los pacientes en ensayos clínicos tan pronto como se confirme el diagnóstico de COVID-19.

Los pacientes con alto riesgo de desarrollar síntomas graves de COVID-19 pueden recibir Remdesivir.

El remdesivir es un fármaco antivírico intravenoso que inhibe la replicación de los virus en el organismo, al interferir con una enzima esencial durante la replicación del ARN.

Los ensayos clínicos con pacientes hospitalizados mostraron que el tratamiento con remdesivir redujo el tiempo medio de recuperación de 15 a 10 días, y redujo el número de personas que requerían ventilación mecánica.

Los ensayos clínicos iniciales también indican que el remdesivir es seguro para su uso en personas embarazadas, y ha recibido la Autorización de Uso de Emergencia de la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.

UU., para su uso en niños de 12 años o menos siempre que pesen más de 3,5 kilos.

Los pacientes que no pueden mantener saturaciones de oxígeno adecuadas deben recibir administración de oxígeno.

Los pacientes que necesitan un mínimo de oxígeno, como por ejemplo con cánulas nasales de bajo flujo, son buenos candidatos para recibir remdesivir, ya que sus beneficios son mayores para los pacientes con administración de oxígeno.

Remdesivir redujo los tiempos de recuperación así como las tasas de mortalidad de los pacientes con administración de oxígeno.

Los pacientes que reciben administración de oxígeno con dispositivos no invasivos de alto flujo también pueden beneficiarse del corticoesteroide dexametasona.

La respuesta inmunitaria del organismo en pacientes con síntomas graves de COVID-19 puede causar lesiones pulmonares y daños importantes en otros órganos.

Los corticoesteroides ayudan a reducir la intensidad de la respuesta inmunitaria.

Un ensayo clínico con pacientes con síntomas graves de COVID-19 demostró que los corticoesteroides redujeron la mortalidad del 40% al 32%.