Aprendizaje basado en problemas

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El aprendizaje basado en problemas, o ABP para abreviar, es un enfoque educativo que se basa en la colaboración y en la resolución de un "problema" complejo de la vida real o de un escenario que se puede encontrar en un entorno profesional.

En la enseñanza tradicional, hay un profesor que se pone delante de un gran grupo de estudiantes y da una conferencia mientras los alumnos se esfuerzan por escuchar, entender y recordar todo lo que dice el profesor.

Puede ser difícil hacer un seguimiento de toda esa nueva información, por no hablar de absorberla realmente.

Por el contrario, el aprendizaje basado en problemas está diseñado para enseñar a los alumnos a enseñarse a sí mismos mientras se convierten en maestros de la resolución de problemas en el camino El aula tiene este aspecto: un puñado de estudiantes trabaja en pequeños grupos explorando escenarios de la vida real con la orientación de un tutor.

El aprendizaje basado en problemas se utiliza a menudo en la enseñanza de la medicina, donde los estudiantes trabajan con casos clínicos basados en pacientes de la vida real.

Como ejemplo, digamos que nuestro caso de aprendizaje basado en problemas describe a un hombre de 72 años que tiene dolor torácico.

Los estudiantes-médicos empiezan a pensar en este problema haciendo una lluvia de ideas sobre las preguntas de seguimiento.

¿Dónde está exactamente el dolor? ¿Cuándo empezó? ¿Hay otros síntomas? ¿Cuáles son sus antecedentes médicos, de fármacos y familiares? ¿Podría el paciente tener un problema cardíaco, gastrointestinal, pulmonar o incluso musculoesquelético? A lo largo de la sesión, el caso puede incluir datos de laboratorio, imágenes, vídeos o incluso un actor paciente de la vida real que responderá a sus preguntas.

Juntos, los estudiantes descubren lo que ya saben y dónde pueden tener lagunas en sus conocimientos.

Muchas preguntas inician hilos de información que conducen a más preguntas y más hilos, y pueden evolucionar rápidamente hasta convertirse en una gigantesca telaraña enmarañada de conocimientos y preguntas.

Toda la información y estas preguntas son seguidas por un estudiante que escribe en una pizarra o en un documento compartido en línea.

Muchos grupos también crean mapas conceptuales para organizar sus pensamientos, para ayudar a desenredar la red, y eso ayuda a reflejar cómo funciona nuestro cerebro para construir el conocimiento.

Así que mientras los alumnos se hacen preguntas sobre el problema, creando y enredando y desenredando información, ¿dónde está el tutor y cuál es su trabajo? Pues bien, el tutor apoya el aprendizaje autodirigido facilitando el proceso, permaneciendo generalmente en un segundo plano, y dirigiendo estratégicamente el debate para que los alumnos profundicen en el material.

El tutor también ayuda a asegurarse de que todos participen, colaboren y piensen críticamente sobre el problema.