Arcos, bolsas y hendiduras faríngeos
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Arcos, bolsas y hendiduras faríngeos
Desarrollo del sistema de órganos
Aparato circulatorio
Ojos, oídos, nariz y garganta
Aparato digestivo
Sistema tegumentario
Sistema musculoesquelético
Sistema nervioso
Sistema renal
Aparato reproductor
Aparato respiratorio
Transcripción
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En las primeras etapas del desarrollo, el embrión es un organismo plano, con forma de disco, formado por tres capas de células pluripotentes llamadas capas germinales: una interna o endodermo, una central o mesodermo y una externa o ectodermo.
Estas tres capas celulares especializadas dan lugar a todos los órganos y tejidos del cuerpo.
En la cuarta semana de desarrollo, el embrión adquiere una forma más humana, pero, para ser sinceros, todavía se parece más a un camarón que a un bebé.
En el extremo craneal (cabeza) de esta pequeña criatura parecida a un camarón comienza a desarrollarse un conjunto de estructuras denominado aparato faríngeo, que consiste en arcos, hendiduras y bolsas faríngeos.
El aparato faríngeo comienza a formarse alrededor de las semanas 4 y 5, cuando seis pequeñas barras de mesodermo, los arcos faríngeos, brotan de la faringe primitiva.
Los arcos faríngeos se desarrollan de forma craneocaudal, es decir, en la cabeza, y continúan hacia la parte caudal del feto.
Estas protuberancias emparejadas y simétricas se numeran del 1 al 6; es importante señalar que el quinto arco no se configura nunca o retrocede rápidamente, por lo que no se convierte en ninguna estructura.
Entre estos cinco arcos se forman cuatro hendiduras faríngeas que recubren la parte externa del arco correspondiente con células de ectodermo, mientras que cuatro bolsas faríngeas recubren la parte interna de sus arcos correspondientes con endodermo.
Los componentes del aparato faríngeo se desarrollan en varias estructuras de la cabeza y el cuello, y a veces varios arcos se unen para dar lugar a una sola estructura.
Cada arco faríngeo, con su bolsa y hendidura asociadas, lleva su propio nervio craneal que inerva las estructuras que se desarrollan a partir de ese arco.
El primer arco faríngeo está asociado principalmente a todo lo necesario para masticar.
Las estructuras de este arco están inervadas por el nervio trigémino, concretamente por su rama mandibular.
En cuanto a los huesos, produce el maxilar superior y la mandíbula o maxilar inferior.
Dos pequeñas porciones del maxilar inferior darán lugar al yunque y al martillo del oído medio, que se asemejan a estos dos elementos de la fragua y que transmiten las vibraciones sonoras de los tímpanos.
El primer arco faríngeo también forma parte de los huesos temporales, así como de los huesos cigomáticos o pómulos.
Para recordarlo, puedes pensar en Ziggy Stardust, que todos estamos de acuerdo en que tenía unos pómulos impresionantes.
Los músculos que provienen del primer arco faríngeo incluyen los que nos ayudan a masticar (temporales, maseteros y pterigoideos); un músculo que bloquea los ruidos de la masticación (el tensor del tímpano), y algunos de los músculos que facilitan la deglución (tensor del velo del paladar, músculos milohioideos y vientre anterior del digástrico).
El vientre posterior del digástrico será formado por el segundo arco, como ejemplo del trabajo en equipo del arco faríngeo.
El segundo arco faríngeo conforma estructuras que serán inervadas por el nervio facial; muchas de ellas nos ayudan a realizar expresiones faciales.
En cuanto a los huesos, cabe reseñar el hueso hioides (concretamente, las astas menores y la porción superior) y la apófisis estiloides del hueso temporal.
El segundo arco también forma el estribo, un pequeño hueso del oído (el más pequeño del cuerpo) que, junto con el martillo y el yunque, ayuda a transmitir el sonido al oído interno.
Los músculos del segundo arco faríngeo controlan principalmente el movimiento y la expresión facial.
Algunos músculos del segundo arco, como el vientre posterior del digástrico y el estilohioideo, también facilitan la deglución.
Otros músculos derivados de este arco son los pequeños músculos de estribo, que anclan esta estructura de los huesecillos del oído.
Las estructuras del tercer arco faríngeo están inervadas por el nervio glosofaríngeo.
En realidad, solo hay dos estructuras que se originan en el tercer arco: el resto del hueso hioides y un músculo de la garganta (el estilofaríngeo) que ayuda en la deglución.
Recordando que el quinto arco no forma ninguna estructura, los últimos arcos faríngeos son el cuarto y el sexto.
Ambos están inervados por ramas del nervio vago: la rama laríngea superior inerva las estructuras del cuarto arco, y la rama laríngea recurrente, las estructuras del sexto arco.
Aunque los arcos cuarto y sexto no forman ningún hueso, trabajan juntos para formar los cartílagos laríngeos.
El cuarto arco faríngeo da lugar a los músculos de la boca, la faringe y la laringe: el elevador del paladar, que impide que los alimentos entren en las vías respiratorias al deglutir; los constrictores de la faringe, que hacen descender los alimentos por el esófago, y el músculo cricotiroideo, que tensa las cuerdas vocales para producir el sonido.
Del sexto arco se genera el resto de los músculos intrínsecos de la laringe que ayudan a hablar.
Tres de los arcos faríngeos trabajan conjuntamente para formar la lengua, lo que habla de la complejidad de este órgano muscular único.
Los dos tercios anteriores de la lengua parten como una yema del suelo del primer arco.
Lo recordaremos porque, al masticar con las estructuras formadas por el primer arco, podemos acabar mordiéndonos la parte anterior de la lengua.
El tercio posterior procede de las yemas de los arcos tercero y cuarto; estos arcos forman la mayor parte de las estructuras de la faringe, donde se encuentra la parte posterior de la lengua.
En torno a las estructuras constituidas por los arcos faríngeos hay mucho que recordar.
Por ello hemos elaborado una extensa nemotecnia para recordar esta importante información con más facilidad.
Imaginemos a cinco personajes en un circo, que representan los cinco arcos faríngeos.
Primero, un niño llamado Billy masca chicle felizmente mientras visita el circo.
Billy es el primer personaje, que equipararemos con el primer arco, y masca chicle porque los músculos y los huesos maxilares provienen del primer arco.
Su nombre, Billy, está escrito en la parte delantera de su camiseta para recordarnos el vientre anterior (¡Billy o belly! qué mas da; en inglés, "belly" es vientre) del digástrico.
Aspectos destacados
en inglés
Pharyngeal arches, pouches, and clefts are structures that develop in the embryonic stage of human development and are involved in the formation of various head and neck structures, including the face and ears. The pharyngeal arches are derived from mesoderm and give rise to many of the bones and muscles in the head and neck. The pharyngeal clefts derive from the ectoderm, forming structures in the ear canals. The pharyngeal pouches arise from endoderm cells, and these form parts of the ears, as well as the early tonsils, and many portions of the parathyroid glands and thyroid.