Virus de la hepatitis C
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Virus de la hepatitis C
Virología
Introducción a los virus
Virus de ADN
Virus de ARN
Priones y virioides
Transcripción
Revisores de contenido
El virus de la hepatitis C forma parte de la familia flaviviridae; la palabra hepatitis se puede descomponer en hepat- que se refiere al hígado, y -itis, que significa inflamación.
Este virus afecta al hígado, causando hepatitis.
El virus de la hepatitis C tiene envoltura, lo que significa que está rodeado por una membrana.
También tiene una envoltura lipoproteica muy similar en estructura a dos lipoproteínas que normalmente transportan el colesterol por la sangre: la lipoproteína de baja densidad, o LDL, y la lipoproteína de muy baja densidad, o VLDL.
Debajo de la membrana, hay una cápside icosaédrica, que es una cáscara proteica esférica formada por 20 caras triangulares equiláteras.
La cápside contiene un ARN de sentido positivo de una sola hebra, lo que significa que tiene polaridad positiva, por lo que puede ser utilizado directamente por los ribosomas del hospedador para sintetizar proteínas víricas.
Ahora bien, el virus de la hepatitis C puede transmitirse a través de la sangre contaminada o por contacto sexual.
Una vez dentro del organismo, el virus de la hepatitis C circula por la sangre y llega al hígado, donde infecta las principales células hepáticas, llamadas hepatocitos, y los linfocitos B, que son un tipo de células inmunitarias que crean anticuerpos.
En primer lugar, el virus se une a las células mediante su envoltura, que es muy similar a la de las LDL y VLDL, por lo que puede adherirse a receptores específicos de LDL.
A continuación, el virus entra en la célula por endocitosis, es decir, cuando es envuelto por la membrana celular y llevado al interior de la célula en una burbuja llamada endosoma.
Después, la membrana vírica se fusiona con el endosoma y libera la cápside, que se disuelve en el citoplasma, dejando solo el ARN vírico.
Por último, el ARN vírico se une a los ribosomas del hospedador y se utiliza para crear proteínas estructurales y no estructurales.
Las proteínas estructurales se utilizarán para fabricar la partícula vírica, mientras que las proteínas no estructurales forman el complejo de replicación que contiene una enzima llamada ARN polimerasa dependiente del ARN.
Esta enzima utiliza el ARN vírico de sentido positivo para crear un molde de sentido negativo.
Y el complejo de replicación puede utilizar el molde de sentido negativo recién creado para crear más copias del ARN vírico de sentido positivo, que pueden empaquetarse en partículas víricas, junto con proteínas estructurales, en el retículo endoplásmico de la célula hospedadora.
Sin embargo, la ARN polimerasa comete muchos errores, por lo que cada partícula vírica es un poco diferente.
Esto contribuye a la variabilidad vírica, y es lo que hace tan difícil crear una vacuna contra la hepatitis C.
Finalmente, las partículas víricas salen de la célula a través de la exocitosis, que es como la endocitosis inversa.
Alrededor de dos tercios de las personas afectadas pueden desarrollar complicaciones como: crioglobulinemia, cuando la sangre contiene anticuerpos sensibles a la temperatura llamados crioglobulinas; anemia hemolítica autoinmune; glomerulonefritis, o inflamación de los glomérulos de los riñones, vasculitis leucocitoclástica, que es una inflamación de los vasos sanguíneos; diabetes; hipotiroidismo; y afecciones cutáneas como la porfiria cutánea tarda y el liquen plano.
No está claro por qué surgen estas complicaciones; sin embargo, dado que el virus de la hepatitis C infecta a los linfocitos B, una explicación podría ser que afecta a la producción y función de los anticuerpos.
Dado que la hepatitis C se transmite por contacto sanguíneo o sexual, las personas con mayor riesgo de infección son las que consumen drogas intravenosas, las que se han hecho tatuajes o piercings, los receptores de transfusiones y trasplantes de órganos, y las que tienen relaciones sexuales sin protección y varias parejas sexuales.
El virus no se puede transferir de una embarazada infectada al bebé durante el embarazo, pero existe una probabilidad de 1 entre 20 de transmitirlo al bebé durante el parto, tanto en el caso del parto vaginal como de la cesárea.
El virus de la hepatitis C causa tres tipos de enfermedad: la más frecuente es la hepatitis crónica, pero también puede causar hepatitis aguda y, en raras ocasiones, hepatitis fulminante que evoluciona rápidamente hacia la insuficiencia hepática.
Aspectos destacados
en inglés
The hepatitis C virus (HCV) is an enveloped, single-stranded RNA virus of the Flaviviridae family. It infects the liver cells and causes chronic hepatitis. HCV is highly infectious and can be transmitted through contact with blood or body fluids from an infected person. HCV is most commonly spread through sharing contaminated needles or other injection equipment among people who inject drugs and from mother to child during birth. Hepatitis C infection can progress to cirrhosis and liver failure after many years, and it also poses a risk of developing hepatocellular carcinoma.