Síndrome de robo coronario
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El síndrome de robo coronario es una afección que se produce debido a la dilatación de las arterias coronarias en presencia de una arteriopatía coronaria, es decir, cuando existe una obstrucción parcial o completa en el lumen de otra arteria coronaria.
El resultado es una redirección del flujo sanguíneo desde el músculo cardíaco irrigado por la arteria bloqueada hacia otras regiones del corazón.
El síndrome de robo coronario es un hallazgo observado durante una prueba farmacológica de esfuerzo cardíaco, que se utiliza para diagnosticar la arteriopatía coronaria.
El corazón bombea sangre para que todos los órganos y tejidos del cuerpo la utilicen, pero el corazón también necesita sangre.
Así que también se bombea sangre a sí mismo, a través de las arterias coronarias en el exterior del corazón.
A su vez, las arterias coronarias están conectadas entre sí a través de unos diminutos vasos sanguíneos llamados vasos colaterales, que normalmente se encuentran en un estado inactivo, lo que significa que la sangre no fluye a través de ellos.
En caso de arteriopatía coronaria se desarrolla isquemia, o una reducción del flujo sanguíneo a la región del miocardio irrigada por esa arteria.
En este contexto, la circulación colateral puede activarse.
Por ejemplo, supongamos que dos arterias coronarias, A y B, están unidas por un vaso colateral, y la arteria coronaria B ha desarrollado un bloqueo.
Como consecuencia de la isquemia, en el miocardio irrigado por la arteria coronaria B, las células miocárdicas no reciben suficiente oxígeno, es decir, sufren hipoxia.
En respuesta a la hipoxia, las células miocárdicas liberan unas moléculas de señalización llamadas citocinas, que provocan la dilatación del segmento de la arteria coronaria B más allá de la obstrucción.
Así mejora ligeramente el flujo sanguíneo y, también, la hipoxia.
No obstante, al final, el flujo sanguíneo dentro de la arteria coronaria B sigue en disminución, mientras que el flujo sanguíneo en la arteria coronaria A sigue siendo el mismo.
Como consecuencia, se crea un gradiente de presión a través del vaso colateral, que arrastra la sangre desde la región de mayor presión, de la arteria coronaria A, a través del vaso colateral, y hacia la región de menor presión, o el segmento dilatado de la arteria coronaria B.
En otras palabras, la región de baja presión actúa como un vacío.
Entonces, el repentino chorro de sangre a través del vaso colateral estira sus paredes y deforma las células endoteliales, lo que estimula la producción de factores de crecimiento como el factor de crecimiento endotelial vascular, o VEGF, de la pared del vaso.
Estos factores de crecimiento actúan sobre la pared del vaso colateral y provocan dos cambios.
En primer lugar, originan una vasodilatación, que permite que fluya más sangre por el vaso colateral.
En segundo lugar, promueven la proliferación de las células musculares lisas de la pared del vaso, lo que lleva a que la pared del vaso se engrose y se robustezca.
Fuentes
- "Robbins Basic Pathology" Elsevier (2017)
- "Harrison's Principles of Internal Medicine, Twentieth Edition (Vol.1 & Vol.2)" McGraw-Hill Education / Medical (2018)
- "Pathophysiology of Disease: An Introduction to Clinical Medicine 8E" McGraw-Hill Education / Medical (2018)
- "Coronary Steal" Chest (1989)
- "Coronary steal induced by angiogenesis following bypass surgery" Heart (2005)