Aprendizaje combinado
350,030visualizaciones
Aprendizaje combinado
Watch later
Watch later
Transcripción
Revisores de contenido
Colaboradores/as
El aprendizaje combinado es una forma de enseñanza que combina recursos en línea con formación presencial para crear un entorno de aprendizaje más personalizado.
En el aprendizaje combinado, los formadores suelen poner a disposición de los estudiantes una parte o la totalidad de los contenidos fuera del horario de clase.
Llevando esto al extremo, los estudiantes podrían consumir todo el material de un curso tradicional en casa a su propio ritmo, y durante el tiempo de clase podrían hacer las tareas que normalmente se asignan como deberes para hacer en casa, así como otras actividades como los trabajos en grupo y proyectos.
Esto describe el modelo de aula invertida, porque invierte lo que los estudiantes hacen en casa y en el aula.
Normalmente, cuando un profesor diseña una clase tiene que hacer una conjetura sobre el nivel de conocimientos de su audiencia, ya que tiene información limitada sobre lo que cada estudiante sabe o recuerda.
Si una clase es demasiado difícil, la mayoría de los alumnos se perderán.
Si es demasiado fácil, la mayoría de los alumnos se aburrirán.
Así que los profesores suelen acabar dando clase a la mítica mitad de los alumnos y esperando lo mejor.
Al poner los contenidos didácticos en línea, los estudiantes pueden avanzar a su propio ritmo.
Los que estén familiarizados con el material pueden repasarlo rápidamente, incluso viéndolo a velocidad rápida.
Mientras que los que no estén tan familiarizados con él pueden hacer una pausa para tomar notas, volver a verlo o buscar otros recursos que les ayuden a entender un concepto que se está explicando.
Otra ventaja para todos los estudiantes es que pueden elegir el momento en que están más atentos, lo que satisface tanto a los madrugadores como a los noctámbulos.
Y los alumnos con discapacidades pueden hacer los descansos que necesiten sin tener que preocuparse por perderse o distraer a los demás.
Hacer las tareas en el aula también tiene beneficios desde un punto de vista pedagógico.
Muchos estudiantes describen la frustración que sienten cuando entienden un concepto en clase pero luego se sienten confusos cuando llegan a casa e intentan aplicarlo a una tarea.
La investigación también lo respalda: aprendemos mejor a través del trabajo activo, no de la escucha pasiva.
Hacer las tareas durante el horario de clase significa que los profesores están disponibles cuando los alumnos más los necesitan: cuando están tratando de aplicar sus conocimientos.
Otro aspecto en el que los estudiantes suelen tener dificultades con el trabajo en grupo fuera de clase, porque puede ser difícil coordinar un encuentro en persona, así como asegurarse de que esas reuniones sean constructivas.
Trasladar el trabajo en grupo al entorno del aula facilita la logística, y también permite que un formador vigile las reuniones de grupo y las facilite si es necesario.