Apnea, hipoventilación e hipertensión pulmonar: Revisión de la patología

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Apnea, hipoventilación e hipertensión pulmonar: Revisión de la patología

Aparato respiratorio

Trastornos de la pleura, el mediastino y la pared torácica

Trastornos infecciosos, inmunológicos e inflamatorios de las vías respiratorias bajas

Neumoconiosis, fibrosis y trastornos pulmonares restrictivos o enfermedad pulmonar intersticial

Transcripción

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Joseph, un hombre de 42 años, acude a la clínica porque se despierta muchas veces por la noche, lo cual le produce mucho sueño durante el día.

Su pareja también se queja de que Joseph siempre ha roncado, pero últimamente lo hace con más fuerza que nunca.

En la exploración física, tiene un IMC de 35 kilogramos por metro cuadrado y una presión arterial de 140 sobre 90 milímetros de mercurio.

Usted decide realizar un estudio del sueño, que revela una presión parcial de oxígeno muy baja.

Más tarde, una mujer de 35 años llamada Robin también acude a la clínica.

Refiere que, últimamente, le falta el aire y se siente fatigada.

Está bastante preocupada y menciona que tiene una anomalía cardíaca congénita.

En la exploración física, tiene una presión arterial pulmonar media de 28 milímetros de mercurio.

Usted decide realizar un electrocardiograma, o ECG, y una radiografía de tórax, que muestran que Robin tiene hipertrofia ventricular derecha.

Según la presentación, ambos casos parecen tener alguna enfermedad respiratoria, asociada a problemas cardiovasculares.

Ahora bien, algunas afecciones importantes son la apnea del sueño, el síndrome de hipoventilación por obesidad y la hipertensión pulmonar.

Comencemos con la apnea del sueño.

Se produce cuando una persona, durante el sueño, experimenta episodios recurrentes e intermitentes en los que deja de respirar durante más de 10 segundos.

Además, como el aire fresco no llega a los pulmones, las personas con apnea del sueño tendrán hipoxia nocturna.

Esto pone al cuerpo bajo estrés y responde liberando adrenalina.

Las oleadas recurrentes de adrenalina tienen varios efectos.

En primer lugar, despierta a la persona para que pueda volver a respirar.

Es decir, interrumpe el sueño, lo cual a su vez produce somnolencia o sueño durante el día o mientras se está despierto.

En segundo lugar, el cuerpo intenta compensar la hipoxia aumentando la cantidad de glóbulos rojos, o eritrocitos, disponibles para transportar el oxígeno de la sangre a los tejidos.

Para ello, nuestros riñones producen una hormona llamada eritropoyetina, o EPO, que estimula la médula ósea a producir más eritrocitos en un proceso que se conoce como eritropoyesis.

El problema de la apnea del sueño es que, aunque aumentemos el número de eritrocitos, la cantidad de oxígeno que entra en el cuerpo no es suficiente, por lo que sigue habiendo hipoxia.

En tercer lugar, tener niveles altos de adrenalina puede causar vasoconstricción, aumentando la resistencia vascular.

Con el tiempo, puede dar lugar a una remodelación vascular que puede conducir al desarrollo de hipertensión tanto pulmonar como sistémica.

La hipertensión pulmonar se produce cuando aumenta la presión arterial en las arterias pulmonares, mientras que la hipertensión sistémica afecta a las arterias del resto del cuerpo.

Con el tiempo, supone un esfuerzo excesivo para el corazón y, en última instancia, provocar ritmos cardíacos anómalos, como la fibrilación o el aleteo auricular, la insuficiencia cardíaca e incluso la muerte súbita.

El diagnóstico de la apnea del sueño implica un estudio del sueño, también conocido como polisomnografía, que cuenta el número de episodios de apnea y controla varios parámetros como el ritmo cardíaco y la saturación de oxígeno.

Otro parámetro de valor diagnóstico importante es la presión parcial de oxígeno en las arterias, ya que nos ayuda a entender si los tejidos están recibiendo un suministro de oxígeno adecuado.

Este valor puede obtenerse fácil e indirectamente con un pulsioxímetro o directamente a través de la toma de muestras de gases en sangre.

Para sus exámenes, recuerde que las personas con apnea del sueño tienen niveles bajos de saturación de oxígeno y, por tanto, una presión arterial parcial de oxígeno baja durante el sueño, pero tenga en cuenta que esta presión parcial suele ser normal cuando están despiertos.

Ahora bien, cuando la causa de la apnea del sueño se origina en el sistema nervioso central, se denomina apnea central del sueño.

La causa más frecuente de la apnea del sueño es una obstrucción del flujo de aire en las vías respiratorias, lo que se conoce como apnea obstructiva del sueño.

Y cuando una persona experimenta tanto apnea del sueño obstructiva como central, se denomina apnea del sueño compleja o mixta.

Empecemos con la apnea central del sueño o ACS para abreviar.

La apnea central del sueño está causada por un desequilibrio en el centro respiratorio del cerebro, por lo que durante el sueño no consigue activar los músculos que controlan la respiración.

Las principales causas de la apnea central del sueño son las lesiones del sistema nervioso central que afectan al centro respiratorio, así como la toxicidad del sistema nervioso central, a menudo debida al uso de medicamentos opiáceos.

Otro factor de riesgo importante de la apnea central del sueño es la insuficiencia cardíaca congestiva.

Lo importante es saber que la insuficiencia cardíaca congestiva aumenta la quimiosensibilidad, que es la forma en que el organismo percibe y responde a los cambios en las presiones parciales de oxígeno y dióxido de carbono.

Cuando se produce un episodio de apnea, los niveles de oxígeno disminuyen y los de dióxido de carbono aumentan.

Ahora bien, hay que tener en cuenta que el dióxido de carbono es el principal estímulo para el centro respiratorio, por lo que el centro respiratorio responde aumentando nuestra frecuencia respiratoria cuando hay niveles altos de dióxido de carbono.

Cuando aumenta la quimiosensibilidad, el aumento de CO2 desencadena una respuesta exagerada en forma de hiperventilación, y acaba disminuyendo demasiado el dióxido de carbono.

Es decir, el nivel de CO2 es demasiado bajo y esto provoca, en última instancia, la depresión del centro respiratorio y, por lo tanto, otro episodio de apnea.

Como resultado, se produce un círculo vicioso que conduce a la apnea central del sueño.

Cuando la apnea central del sueño se asocia a insuficiencia cardíaca congestiva, suele manifestarse como un patrón respiratorio anómalo denominado respiración de Cheyne-Stokes, también conocido como respiración cíclica.

Se trata de una respiración periódica caracterizada por la oscilación entre períodos de apnea alternados con respiraciones profundas o hiperpnea.

Recuerde que las tres cosas principales que debe saber de la apnea central del sueño contienen una "C".

La primera es la lesión o toxicidad del sistema nervioso Central, la segunda "c" es la insuficiencia cardíaca Congestiva y la tercera "c" es la respiración, de Cheyne-Stokes.

El tratamiento de la apnea central del sueño consiste principalmente en aplicar presión positiva en las vías respiratorias, así como atender la causa subyacente.

Apnea obstructiva del sueño, o AOS para abreviar.

Como su nombre indica, está causada por un estrechamiento u obstrucción de las vías respiratorias.

En personas sanas, el tono muscular de las vías respiratorias es lo suficientemente fuerte como para contrarrestar los factores que provocan el colapso de las vías respiratorias, como la gravedad cuando se está acostado y la presión negativa en las vías respiratorias durante la inspiración.

En la apnea obstructiva del sueño, el tono muscular de las vías respiratorias no es lo suficientemente fuerte como para contrarrestar estos factores, por lo que las vías respiratorias se colapsan.

En los adultos, la causa más habitual es un exceso de tejido parafaríngeo, que básicamente significa que hay un exceso de grasa en la región del cuello.

Por ello, la apnea obstructiva del sueño es más frecuente en las personas obesas, es decir, aquellas con un IMC superior a 30 kilogramos por metro cuadrado.

El indicio más importante que sugiere la apnea obstructiva del sueño es el ronquido fuerte en una persona obesa, como si tratara de jadear hasta despertarse.

Esto conduce a un sueño interrumpido, que a su vez provoca una somnolencia excesiva durante el día o mientras se está despierto.

En ocasiones, la apnea obstructiva del sueño afecta a los niños; en este caso, la causa más frecuente es la hipertrofia adenoamigdalina, es decir, el aumento de tamaño de las amígdalas faríngeas y palatinas.

El tratamiento de la apnea obstructiva del sueño consiste en una terapia de presión positiva continua en las vías respiratorias, o CPAP, que suministra un flujo constante a presión para mantener abiertas las vías respiratorias.

Además, es muy recomendable que las personas con sobrepeso pierdan peso.

Una última opción es la cirugía para eliminar el exceso de tejido parafaríngeo.

Otra enfermedad respiratoria importante que se relaciona muy a menudo con la apnea obstructiva del sueño es el síndrome de hipoventilación por obesidad, o SHO para abreviar.

El síndrome de hipoventilación por obesidad también recibe el nombre de síndrome de Pickwick, por la novela de Charles Dickens "Los papeles de Pickwick", en la que hay un personaje con sobrepeso que se duerme constantemente a cualquier hora del día.

Como su nombre indica, el síndrome de hipoventilación por obesidad solo afecta a las personas obesas.

Esto se debe a que el exceso de peso restringe el movimiento del diafragma y de la pared torácica y dificulta la expansión pulmonar.

Como resultado, las personas afectadas desarrollan hipoventilación, es decir, respiración lenta o superficial.

En la mayoría de los casos, el síndrome de hipoventilación por obesidad también provoca apnea obstructiva del sueño e hipoventilación durante el sueño, pero hay que tener en cuenta que también experimentan hipoventilación mientras están despiertos.

Este es un dato muy importante.

El diagnóstico del síndrome de hipoventilación por obesidad incluye el aumento de la presión parcial de dióxido de carbono mientras se está despierto y disminución de la presión parcial de oxígeno mientras se duerme.

El tratamiento se centra principalmente en la pérdida de peso, y en algunos casos también se puede aplicar presión positiva en las vías respiratorias durante el sueño.

Fuentes

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